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Infusión: Lavanda, Manzanilla

  • Foto del escritor: Ana Ricci
    Ana Ricci
  • 7 abr 2025
  • 1 Min. de lectura

Un ritual de calma y armonía

El té de manzanilla y lavanda une dos plantas con propiedades relajantes y equilibrantes. Es mucho más que una bebida: es un ritual sutil para volver al centro, bajar el ritmo y escuchar el cuerpo.




La manzanilla (Matricaria chamomilla) aporta calidez y suavidad. Es conocida por su acción digestiva, anti inflamatoria y tranquilizante. Ayuda a liberar tensiones del cuerpo físico y a calmar emociones que agitan la mente.

La lavanda (Lavandula angustifolia), por su parte, nos envuelve con su fragancia floral y etérea. Su efecto es profundamente relajante: calma la ansiedad, mejora el descanso y facilita estados de quietud interior.

Juntas, crean una infusión que armoniza el cuerpo y el alma. Ideal para momentos de estrés, para cerrar el día o para acompañar una pausa consciente.

Beber este té es como abrir una puerta al silencio, a lo simple, a la belleza del ahora.

 
 
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