top of page

El silencio y la soledad como refugio

  • Foto del escritor: Ana Ricci
    Ana Ricci
  • 22 abr 2025
  • 2 Min. de lectura

En un mundo que nos empuja a estar siempre conectados, disponibles, respondiendo y produciendo, detenerse en silencio puede parecer un acto extraño. Incluso incómodo. Pero quizás sea, en verdad, uno de los actos más amorosos que podemos ofrecernos.


Estar solos no es lo mismo que sentirnos solos.

La soledad buscada, elegida conscientemente, es un territorio fértil donde podemos volver a escucharnos. Es el espacio donde dejamos de actuar por inercia y comenzamos a preguntarnos: ¿Qué necesito hoy? ¿Cómo estoy realmente? ¿Qué voces internas me habitan cuando todo lo externo se aquieta?


el silencio como refugio ana ricci

El silencio no es vacío. Es presencia.

Y cuando lo habitamos con respeto, empezamos a descubrir todo lo que la rutina, el ruido o las exigencias tapan: cansancio acumulado, intuiciones ahogadas, emociones ignoradas, deseos que hace tiempo esperan ser escuchados.


Alejarse unos días de la vida cotidiana, del lugar donde vivimos, de los vínculos que nos definen, de los estímulos constantes… puede ser un acto de reencuentro con lo esencial. Cambiar el entorno, aunque sea por poco tiempo, ayuda a ver las cosas desde otra perspectiva. El silencio externo abre espacio al diálogo interno. La distancia nos permite volver a enfocar nuestras prioridades.


En ese retiro, no necesariamente físico pero sí energético, podemos:


  • Ordenar lo que nos confunde

  • Poner nombre a lo que sentimos

  • Recuperar energía

  • Re conectar con nuestro cuerpo

  • Decidir desde la calma, no desde la urgencia


Y lo más importante: recordar quiénes somos más allá de todo lo que hacemos.

Hay una sabiduría que solo se revela en el silencio.

Un mapa interno que solo se despliega cuando dejamos de correr y nos quedamos quietos con nosotros mismos.

Así que si tu alma pide silencio, si algo dentro tuyo anhela estar sola unos días, no lo tomes como una rareza ni como egoísmo. Es tu sistema profundo pidiendo volver al centro.


No temas al silencio. Allí te espera tu voz más verdadera.

 
 
bottom of page